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Vacunarse por la mañana y dormir mucho esa noche ¿Aumentan los anticuerpos?

  • Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Uppsala y publicada en 'The Lancet' considera que dormir más y mejor durante la noche anterior y sobre todo posterior a la vacunación podría ayudar a una mejor respuesta inmune
  • Los suecos también plantean la posibilidad de que administrar las vacunas contra la Covid-19 en horario de mañana sería más efectivo

17 marzo, 2021


Rebeca Gil
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Ayuda a perder peso, mejora la memoria, protege el corazón, mejora nuestra salud mental y nos hace estar más sanos. Estos son, grosso modo, los principales beneficios de dormir bien y hacerlo el tiempo suficiente.

Pero ¿y si un buen descanso nocturno influyera en la eficacia de las vacunas contra la Covid-19?

Esta hipótesis es la que plantean dos investigadores suecos de la Universidad de Uppsala en un reciente artículo publicado en la prestigiosa revista médica «The Lancet», lo que confiere al artículo suficiente garantía de credibilidad.

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Es conocido que los factores biológicos individuales, la edad o el sexo del vacunado influyen en la respuesta inmunitaria ante cualquier vacuna. Pero de lo que habla esta investigación es de cómo influye el sueño en la inmunización.

Sueño y eficacia de las vacunas

Existen estudios que indican cómo la duración del sueño en el momento de ponerse una vacuna contra infecciones virales puede afectar al tiempo de respuesta del sistema inmune.

Aunque a muchos les pueda resultar increíble, la realidad es que uno de estos estudios comprobó cómo 10 días después de vacunar contra el virus de la gripe a un grupo de individuos que sólo habían dormido 4 horas durante 4 noches consecutivas, sus niveles de anticuerpos IgG eran la mitad de los que generaron otro grupo de personas que no fueron sometidos a esos déficits de sueño.

También se ha asociado dormir poco con un nivel de anticuerpos más bajos después de recibir la vacuna contra la hepatitis.

Por el contrario, y según explican los investigadores suecos en «The Lancet», dormir las horas suficientes «podría potenciar aspectos de la inmunidad celular adaptativa (las famosas células T) específica del virus».

«Para enfatizar aún más la importancia del sueño en la lucha contra las pandemias virales, se descubrió que la falta de sueño durante la noche después de la vacunación contra el virus de la gripe H1N1 reduce la producción en fase temprana de anticuerpos específicos contra el H1N1 en hombres, pero no en mujeres«.

Observando estas cuestiones podríamos entender que dormir más horas en el momento de la vacunación acelera nuestra respuesta inmunitaria. Lo que no está tan claro es si la calidad del sueño e incluso el padecer apneas podría influir en la respuesta de los anticuerpos.

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Ya hemos visto que el descanso influye en el tiempo que tardamos en generar las defensas activadas por las vacunas. Pero ¿Qué pasa con la eficacia de estos fármacos? ¿Si no dormimos bien al ser vacunados con, por ejemplo, Pfizer-BioNtech, no alcanzaremos el 95% de protección?

Según el artículo de los expertos de la Universidad de Upsala, este extremo no se ha podido confirmar aún.

Hay un estudio del año 2011 en el que se investigó qué impacto tenía la pérdida aguda de sueño durante la noche después de la vacunación contra la hepatitis A, en adultos jóvenes sanos.

Pues bien, una muestra muy pequeña de ellos no logró alcanzar el nivel de anticuerpos clínicamente significativo 20 semanas después de recibir la dosis.

Probablemente nunca nos hayamos planteado que fuera necesario descansar bien y suficientes horas después de vacunarnos de cualquier cosa. Pero estos investigadores, sugieren que esto sí podría ser fundamental para aquellos pacientes con problemas inmunitarios, como por ejemplo personas inmunosuprimidas.

«Extender la duración del sueño durante la noche después de la vacunación podría ayudar a asegurar una respuesta adecuada a las vacunas y contribuir potencialmente a reducir la incidencia de enfermedades graves», aseguran los investigadores suecos.

¿A qué hora me vacuno?

No sólo el correcto descanso nocturno, sino que la hora a la que nos vacunamos también podría influir en la respuesta inmune.

Está comprobado que el sistema inmunológico tiene su propio reloj biológico, o dicho más técnicamente, sigue unos ritmos circadianos.

Por ejemplo, un estudio constató que la administración de vacunas contra la hepatitis A y la gripe por la mañana en lugar de por la tarde, da como resultado la producción de casi el doble de anticuerpos 4 semanas después. Aunque este efecto sólo se observó en hombres.

Basándose en este estudio, los suecos plantean la posibilidad de que administrar las vacunas contra la Covid-19 en horario de mañana fuera más efectivo que hacerlo por la tarde.

«Sin embargo, persisten varias incertidumbres, como la forma de determinar el momento apropiado de vacunación para los trabajadores del turno de noche. Este grupo a menudo tiene una alteración circadiana crónica y presenta un riesgo notablemente mayor de diagnóstico de COVID-19» puntualizan los investigadores.

Con todos estos datos y dada la situación crítica en la que se haya el mundo ante el SARS-CoV-2, los autores del artículo son partidarios de recopilar «la mayor cantidad de información sobre los patrones de sueño de las personas antes y después de la vacunación, así como información sobre el momento de la vacunación».

«Recoger datos como el estado serológico inicial, posibles reinfecciones, horarios de trabajo y comorbilidades, el monitoreo del sueño y el momento de la vacunación podría proporcionar información más concluyente para las agencias de salud pública, los proveedores de atención médica, los pacientes y los desarrolladores de vacunas sobre la importancia de estos factores para optimizar la eficacia de la vacuna», concluye el artículo.

No son cuestiones carentes de importancia. La cronobiología, o incluso la crononutrición son cuestiones que en estos momentos han adquirido una extraordinaria importancia y sobre las que se han abierto numerosas líneas de investigación.

Porque por mucho que para gran parte de la audiencia puedan sonar a temas anecdóticos, no lo son. Y cuanto más las investigamos más conscientes somos de su importancia.

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