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Diez formas de proteger nuestra boca de los excesos navideños

  • La Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y su Fundación quieren llamar la atención sobre algunas medidas esenciales para mantener una boca sana, ya que además nos permitirá estar mejores condiciones para afrontar una infección por SARS-Cov-2 y sus consecuencias.

15 diciembre, 2020


Rebeca Gil
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Las navidades están a la vuelta de esquina. Y aunque es cierto que la pandemia de coronavirus va a modificar, y mucho, la forma en la que vamos a celebrar estas fiestas, seguro que algo quedará de los excesos típicos de estas fechas.

Las grandes comidas, cenas, mayor consumo de alcohol, de dulces, desplazamientos, se van a repetir durante los próximos días, con independencia de lo que decidan las autoridades sanitarias sobre las normas de celebración.

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Por eso, la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y su Fundación quieren llamar la atención sobre algunas medidas esenciales que pueden compatibilizar un cuidado bucodental mínimo con los “inevitables” excesos de la Navidad.

Más necesarias aún este año si se tiene en cuenta que una boca sana permite unas mejores condiciones para afrontar la infección por SARS-Cov-2 y sus consecuencias.

Las enfermedades bucodentales en general, y las enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis) en particular, se encuentran entre las más prevalentes del ser humano.

Se estima que al menos 8 de cada 10 españoles mayores de 35 años presenta algún problema relacionado con las encías.

Una relajación temporal en las medidas de higiene bucodental con motivo de las vacaciones, los viajes, las fiestas… puede ser un factor desencadenante de una enfermedad de las encías, un agravamiento de éstas y/o un empeoramiento de la salud general (aumento de peso, hipertensión, hipercolesterolemia…).

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Así, los especialistas en salud bucodental, enumeran un decálogo de recomendaciones que debemos seguir.

– Es importante vigilar qué y cuánto se come, con especial atención a los dulces navideños. Mazapanes, turrones, polvorones son productos que contienen gran cantidad de azúcar, responsable de la aparición de caries.
Así que, aunque no nos privemos de probarlos, lo mejor es no comerlos todos los días y, sobre todo, no picar entre horas.

– Aunque todavía no sabemos si podremos viajar a ver a nuestros familiares o cuántos podremos juntar en una comida fuera de casa, lo normal es que hagamos alguna comida o cena fuera de casa. Y esto no puede ser una excusa para dejar de cepillarse los dientes, al menos antes de meternos en la cama.

Existen cepillos de viaje, más pequeños o plegables que puedes llevar en el bolsillo o en el bolso. El objetivo no es solo eliminar los restos de comida, sino también evitar la formación de placa bacteriana, previniendo así los problemas de inflamación de las encías.

Cuida tu sensibilidad dental. Hay un gran número de bebidas que son ácidas y que no se suelen identificar como tales como el vino, la cerveza, los refrescos, los zumos e incluso las infusiones de frutos rojos.
Si ya sientes tus dientes sensibles al comer, beber o al cepillarte, estas bebidas ácidas incrementarán esa sensibilidad aún más. Un tratamiento específico recomendado por tu dentista y el control en el consumo de estos ácidos ayudará a aliviar la hipersensibilidad dental.

Evita que se manchen tus dientes. El vino tinto, el café, el té los refrescos de cola o el chocolate negro consumidos en exceso provocan manchas en la dentadura. Evítalos. Y por supuesto, el tabaco tampoco es buena opción si quieres mantener tus dientes blancos.

¿Y qué alimentos perjudican más a mis dientes? Seguramente los alimentos que más caries provocan de los que vamos a consumir en estas fechas serán los postres y dulces típicos navideños. De todos ellos, los tres que más pueden aumentar este riego son las frutas escarchadas, el guirlache y el mazapán.

Como lo más seguro es que no podamos resistir la tentación de comerlos, lo mejor es ingerirlos siempre en las comidas, porque se libera más saliva. Tampoco es muy recomendable comer dulces pegajosos o que se disuelven con lentitud.

– Y, por supuesto, ¡cuidado con el turrón duro o el marisco! Morder alimentos duros con los dientes puede romperlos, sobre todo si tenemos empastes o carillas, ya que pueden fracturarse o despegarse.

– Se puede prevenir el mal aliento. Para ello, además de los dientes, no olvides cepillar la lengua. Un aliento fresco forma parte de tu aspecto ante los demás y es importante evitarlo para estar impecable en estas fiestas.

– Y ¿qué tal si intentas dejar de fumar? Con el inicio del año nuevo llegan también los buenos propósitos y tu salud, no sólo bucal, te lo agradecerá.

Aprovecha las vacaciones laborales y escolares para acudir al dentista y revisar tu salud bucal.

– Como nos quedan meses por delante en los que seguir conviviendo la Covid-19, extrema las medidas de seguridad. Los cepillos dentales y demás útiles de higiene bucodental no se han de compartir, ni siquiera los colutorios. Evita poner los cepillos de los diferentes miembros de la familia en el mismo vaso. Aleja los cepillos de del inodoro y si has superado la infección por coronavirus, cambia de cepillo dental.

– Y puedes aprovechar y regalar salud dental.

En cualquier caso, desde la Sociedad Española de Periodoncia, señalan que si no fuera posible seguir este decálogo, al menos hay que mantener obligatoriamente el cepillado dental antes de acostarse, ya que la disminución del flujo salivar cuando se duerme hace que haya cambios en el pH, lo que incrementa el riesgo de aparición de complicaciones en la salud bucal.