BuscandoRespuestas
DestacadaSorprendente

Los secretos tras la regeneración del hígado

  • La regeneración del hígado es uno de los fenómenos biológicos más fascinantes.
  • La clave reside en unos genes proregenerativos que se activan cuando tienen que responder a una lesión.
  • Esto podría suponer la creación de un fármaco capaz de regenerar cualquier tipo de órgano.

17 julio, 2021

Patricia Díaz

La regeneración hepática es uno de los fenómenos biológicos más enigmáticos, pero un nuevo estudio acaba de dejar al descubierto los detalles de esta notable capacidad.

La explicación reside en un código que configura el genoma del hígado y que promueve su recuperación.

Te puede interesar: Donar órganos ha salvado más de 100.000 vidas

¡SÚMATE A NUESTRA COMUNIDAD!

Podrás escuchar nuestros podcast, recibir un boletín semanal con las novedades, escribir comentarios, enviar preguntas…

Estos hallazgos pueden servir de base para el desarrollo de una nueva medicina que podría ayudar a regenerar órganos que no poseen esta función.

El secreto mejor guardado

Mientras que otros animales pueden regenerar la mayoría de sus órganos, los seres humanos y otros mamíferos sólo pueden regenerar su hígado.

Por ello, los autores del estudio plantearon la hipótesis de que los genes que impulsan la regeneración en el hígado estarían controlados por un código específico.

De este modo, estudiaron el epigenoma, es decir, las modificaciones del ADN que alteran la expresión de los genes.

Utilizando un modelo de hígado de ratón, el equipo de investigadores identificó los elementos del mencionado código epigenético.

Estaba presente en las células hepáticas quiescentes, un tipo de células que tienen la capacidad de proliferar en las condiciones adecuadas y que activan genes específicos para regenerarse.

Los investigadores descubrieron que estos genes proregenerativos estaban marcados con una modificación específica: H3K27me3.

En su trabajo, han evidenciado que el hígado de los ratones permite que los genes proregenerativos se activen cuando son señalados.

Este sorprendente hallazgo revela que los genes implicados están silenciados en los hígados que no se están regenerando, pero se activan cuando tienen que responder a una lesión.

Además, la investigación descubrió seis estados de cromatina distintos en el hígado de ratón que corresponden a marcas epigenéticas específicas. Esto ha proporcionado el primer mapa de cromatina de este importante órgano.

¿Y si se pudiera regenerar cualquier órgano?

A raíz de este descubrimiento, los autores pretenden ver cómo responde este código epigenético al envejecimiento.

Poner el foco en la edad es clave, puesto que la capacidad de regeneración del hígado disminuye a medida que los años avanzan.

Los expertos pretenden que este estudio sea la base para conseguir extender la capacidad de recuperación del hígado o, incluso, crear un tratamiento para regenerar cualquier otro órgano.

El hígado y sus más de 500 funciones

El hígado es uno de los órganos más importantes y también uno de los más grandes, ya que puede llegar a sobrepasar el kilo de peso.

Contiene aproximadamente un 13% de la sangre total del cuerpo en todo momento. En apenas 60 segundos puede llegar a circular un litro y medio de sangre en su interior.

Está compuesto de un tipo de células llamadas hepatocitos, que absorben los alimentos y desintoxican la sangre eliminando substancias nocivas.

Pero lo más sorprendente es que se han identificado más de 500 funciones vitales que se asocian al hígado. Algunas de las más conocidas incluyen las siguientes:

  • Producción de bilis, que permite transportar desechos y descomponer grasas en el intestino delgado durante la digestión.
  • Elaboración de ciertas proteínas del plasma sanguíneo para para mantener al cuerpo sano y en crecimiento.
  • Producción de colesterol y proteínas especiales para ayudar a transportar las grasas por todo el cuerpo.
  • Equilibrio y producción de glucosa según fuera necesario.
  • Regulación de los niveles de aminoácidos en la sangre.
  • Procesamiento de la hemoglobina para la distribución de su contenido de hierro.
  • Conversión del amoníaco tóxico en urea, que se excreta en la orina.
  • Depuración de fármacos y otras sustancias tóxicas de la sangre.
  • Regulación de la coagulación sanguínea.
  • Resistencia a las infecciones mediante la producción de factores de inmunidad y eliminación de ciertas bacterias del torrente sanguíneo.
  • Depuración de bilirrubina, ya que su exceso puede provocar una coloración amarillenta de la piel y las mucosas oculares.