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Responde el doctor

¿Cuál es el modelo de gafas de sol más apropiado para la nieve?

  • El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas destaca entre los daños oculares que puede provocar el contacto con la nieve, la conjuntivitis, la queratitis, las cataratas o las lesiones retinianas

13 enero, 2021

Rebeca Gil
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Aunque parece que la borrasca Filomena ha amainado un poco sus efectos siguen presentes en muchos puntos de la península. Y es que ha nevado tanto y las temperaturas son tan bajas que quedan muchos restos de nieve entre los que intentamos transitar.

Los expertos montañeros y los esquiadores habituales nos han informado durante estos días de temporal de como vestirnos o como caminar. Incluso hemos aprendido todos los trucos posibles para quitar la nieve y el hielo de portales, aceras y calzada.

Pero ¿lo hacemos protegiendo nuestros ojos?

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Tal y como explican desde el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, entre los daños oculares que puede provocar el contacto con la nieve encontramos la conjuntivitis, la queratitis, las cataratas o las lesiones retinianas

Todas estas patologías son provocadas por la radiación ultravioleta, la reverberación atmosférica y la presencia de partículas en suspensión en el aire, como los cristales de hielo. Por ello la protección ocular es esencial.

Los ópticos explican que la nieve fresca refleja cerca del 80 por ciento de la luz solar. Así, la radiación ultravioleta puede llegar a provocarnos dolor cabeza, conjuntivitis e, incluso, fotofobias.

Si Filomena nos ha pillado en zonas situadas a gran altitud, es importante recordar que allí la atmósfera es más fina y, por lo tanto, filtra menos radiación ultravioleta.

Si además de nieve nos tenemos que enfrentar con el viento la cosa se complica porque va a hacernos llorar y dificultar la visión.

Además, existe una patología denominada “oftalmia de la nieve”, que no es otra cosa que la inflamación de la conjuntiva y la córnea que causa una exposición excesiva a la radiación ultravioleta.

Suele provocar lagrimeo, fotofobia, sensación de tener algo dentro del ojo o enrojecimiento.

Así que es necesario recurrir siempre a las gafas de sol. Y como se han convertido en un artículo más en las tendencias de moda, probablemente tengamos en casa varios modelos donde elegir.

¿Cuál es el modelo de gafas de sol más apropiado?

El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas recomienda optar por los modelos con filtro solar de categoría 3 o 4, que absorban como mínimo el 95% de la radiación ultravioleta.

En segundo lugar, tendremos en cuenta que las gafas se ajusten bien a nuestro rostro, sobre todo si nos toca coger la pala y retirar nieve de las calles.

Y por supuesto, siempre las más resistentes, para evitar que se rompan al caerse o en caso de accidente.

Otro detalle importante a considerar es el color de los cristales. Los expertos señalan las lentes amarillas, ámbar y doradas como las más indicadas si está nublado. Estas tonalidades filtran la luz azul, y permiten ver mejor los desniveles de la nieve que pisamos.

Para esos días también podemos elegir cristales de tonalidades rosas.

Las lentes rosas mejoran el contraste, por lo que también son excelentes en días grises.

Si por el contrario nos enfrentamos a un día de luz y sol radiante, es mejor que los colores de los cristales sean oscuros para facilitar la visión.

Por último, las gafas polarizadas, tan de moda últimamente, minimizan el deslumbramiento. Y las de espejo son útiles porque reflejan la luz del sol evitando que atraviese los cristales.