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Responde el doctor

La tos persistente puede convertirse en crónica

  • Si pasan más de 8 semanas seguidas con tos, sin que remita pese a los tratamientos que haya determinado el médico, se considera tos crónica

21 enero, 2021


Rebeca Gil
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En tiempos de Covid-19 el más mínimo episodio de tos probablemente nos llevará a contactar con nuestro centro de salud para descartar que se trate de una infección por coronavirus.

Pero, por supuesto, no tiene por qué ser esa la causa. De hecho, una de las consultas más habituales en las clínicas, ambulatorios, especialistas en Neumología y Otorrinolaringología es la tos:

Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), “la tos es uno de los principales mecanismos de defensa que poseen las vías respiratorias como protección frente a agentes extraños que irritan las vías respiratorias, como el humo”.

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Lo normal es que estos episodios duren poco tiempo y estén relacionados con un resfriado. En general, la cosa no va a más, no se producen complicaciones y a los pocos días desparece la tos.

Cuando esto no ocurre, y la tos persiste durante semanas, podríamos estar ante un problema más complicado. Y es que, “aunque la tos no es una enfermedad en sí misma, y no se considera un problema de salud, puede afectar y mucho a la calidad de vida de una persona” aseguran desde la SEORL.

Si pasan más de 8 semanas seguidas con tos, sin que remita a pesar de los tratamientos que haya determinado el médico, se considera que es tos crónica.

Y las consecuencias de padecerla, según señalan los otorrinolaringólogos, van desde los cambios en los ritmos de sueño, síncopes o las fracturas costales. Incluso a largo plazo, las molestias que produce pueden llevar a la persona a un trastorno de ansiedad o depresión.

Una de las creencias populares que tratan de explicar esas toses que duran demasiado es el famoso catarro “mal curado”. Otras veces, los pacientes achacan este síntoma a la contaminación del entorno donde viven o al humo del tabaco.

Pero los expertos alertan de que hay que conceder importancia a la tos crónica porque pudiera ser “un signo de una patología más grave”.

Entre las causas de la tos crónica la Sociedad Española de Otorrinolaringología señala varias: el asma, la bronquitis crónica o las alergias, el síndrome de goteo postnasal o el reflujo gastroesofágico.

Pero hay otras patologías mucho más graves que tienen entre sus síntomas la tos persistente. Hablamos de la neumonía, la tuberculosis, la fibrosis pulmonar y el cáncer de pulmón.

Por último, algunos medicamentos también pueden provocar tos crónica, como los que suelen recetarse para regular la tensión arterial o la insuficiencia cardiaca. En ocasiones, incluso, este tipo de tos puede estar asociado a un trastorno neurosensorial de uno de los nervios situado en la laringe.

Por regla general, la tos es el síntoma principal, pero a veces va acompañada de cosquilleo en la garganta, ardores, roquera, carraspera o incluso mal sabor de boca.

Todos hemos tenido tos en algún momento. A pesar de ello, en algunas ocasiones, los pacientes con tos crónica tardan tiempo en recibir el diagnóstico que les aclare de donde procede esa sensación tan molesta.

La SEORL indica que lo más adecuado es descartar las patologías más graves a las que se puede deber, y luego hacer un análisis pormenorizado de los síntomas hasta llegar al origen sea éste el que sea.

En cualquier caso, siempre debemos consultar con nuestro médico de cabecera. Pero los otorrinos recomiendan que, si el paciente tiene dificultades al respirar o al tragar, pierde peso sin razón, tiene tos durante más de dos semanas, expectora con sangre o fiebre debe acudir a un especialista para descartar las patologías más graves e iniciar el tratamiento adecuado.

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