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Día Mundial del Parkinson: uno de cada seis nuevos diagnósticos es menor de 50 años

11 abril, 2021

Rebeca Gil

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico degenerativo que afecta a más de 7 millones de personas en todo el mundo y, tras la enfermedad de Alzheimer, es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que en nuestro país hay más de 150.000 personas padecen esta patología.

La creencia generalizada es que se trata de una enfermedad que sólo afecta a las personas con más edad. De hecho, un 2% de las personas mayores de 65 años y un 4% de los mayores de 85 padecen Parkinson en España.

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Pero los especialistas en neurología alertan de que no es una enfermedad exclusiva de las personas mayores. Y es que aproximadamente un 15% de los nuevos casos que se diagnostican cada año corresponden a personas menores de 50 años.

Incluso se han detectado casos en los que el inicio de la enfermedad se da en la infancia o en la adolescencia.

«Aunque aún se desconocen muchos de los factores que influyen a la hora de desarrollar la enfermedad, la edad no es único. Se han descrito más de 20 mutaciones genéticas que podrían explicar cerca del 30% de las formas familiares de la enfermedad (sobre todo aquellos casos de inicio temprano) y el 3-5 % de las formas esporádicas», explica el doctor Diego Santos, Coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

«Además también se han identificado agentes ambientales como ciertos hongos, bacterias y virus, o el hecho de haber padecido algún traumatismo craneoencefálico, como factores que podrían aumentar el riego de padecer esta enfermedad», concluye Santos.

Síntomas del Parkinson

Esta enfermedad neurológica provoca la degeneración y muerte de las neuronas dopaminérgicas. Y esta pérdida de dopamina, uno de los neurotransmisores más conocidos, es lo que hace que surjan los clásicos y conocidos síntomas motores de esta enfermedad. Pero los característicos temblores no son los únicos síntomas.

Desde la Federación Española del Parkinson señalan los principales síntomas del Parkinson. Son numerosos y no aparecen por igual en todos los afectados.

Problemas motores:

  • Temblor en reposo que suele aparecer primero en pies y manos, aunque también puede afectar a la cara (boca, párpados). El temblor se suele agravar cuando el paciente se pone nervioso o padece ansiedad.
  • Rigidez provocada por un aumento del tono muscular que provoca resistencia a los movimientos.
  • Lentitud o bloqueos en los movimientos
  • Inestabilidad en la postura
  • Hipomimia: la rigidez de la musculatura facial hace que desaparezca la expresión facial de la cara del paciente.
  • Disminución del tono de voz (hipofonía), que complica la comunicación con el paciente.

Síntomas no motores

  • Trastornos neuropsiquiátricos como trastornos afectivos, alteraciones cognitivas, alucinaciones, demencia o trastornos de control de impulsos.
  • Trastornos del sueño: somnolencia durante el día, pesadillas, insomnio, sueño fragmentado o síndrome de piernas inquietas.
  • Problemas digestivos: disfagia, nauseas o estreñimiento.

«A la hora de diagnosticar y tratar la enfermedad hay que tener en cuenta que la enfermedad de Parkinson afecta y progresa en cada individuo de manera diferente. Por ejemplo, hasta un 40% de los pacientes con Parkinson no presentan temblor, y en un 40% de los casos la primera manifestación del Parkinson es la depresión», destaca el doctor Diego Santos.

«Y aunque es verdad que la discapacidad motora tiene un alto impacto en el gasto socio sanitario, son otros muchos síntomas que pueden desarrollar los pacientes -como depresión, demencia, o psicosis- los que aumentan la discapacidad y morbilidad de esta enfermedad», concluye el neurólogo.

Por todo ello los especialistas insisten en la importancia de identificar correctamente todas las manifestaciones de esta enfermedad y tratar de forma adecuada no sólo los síntomas motores, los más evidentes, sino también los no motores.

Esto se convierte en algo básico para ayudar a mejorar el pronóstico de los pacientes y mejorar su calidad de vida.

Covid-19 y Parkinson

«No hay evidencia de que los pacientes con Parkinson tengan un mayor riesgo de contraer COVID-19 o de tener un peor pronóstico en caso de resultar contagiados, pero es innegable el impacto que la pandemia está teniendo en el empeoramiento de la función motora y en el desarrollo de síntomas psiquiátricos -como estrés, depresión o ansiedad- como consecuencia del aislamiento o las restricciones a la movilidad», destaca el doctor Santos.

En septiembre del año pasado la SEN presentó un estudio realizado entre más de 600 personas con Parkinson procedentes de 49 provincias españolas. En él se señalaba que el 66% de los pacientes experimentó un empeoramiento de sus síntomas durante el confinamiento y que un 33% presentó problemas cognitivos y trastornos del comportamiento.

Además, un 70% de los pacientes consideraban que la pandemia les ha afectado negativamente, algo que ha impactado de igual manera en el principal cuidador del paciente.

Las Manos Mano Confianza - Foto gratis en Pixabay

Por otra parte, los especialistas en neurología apuestan claramente por la vacunación frente al SARS- CoV-2 de estos pacientes. Como gran parte de los afectados por Parkinson son personas mayores de 80 años, o viven en residencias, la campaña de vacunación ya los incluye.

Desde la SEN subrayan que las vacunas aprobadas no afectan a los mecanismos o a los síntomas de la enfermedad y que además tampoco interfiere con las terapias o tratamientos farmacológicos utilizados.

«A menos que haya una razón específica que impida su administración, recomendamos a los pacientes con Parkinson su vacunación porque los beneficios y los riesgos no son diferentes a los de la población general y porque consideramos que es prioritario que estén protegidos contra la COVID-19», afirma Diego Santos.

Además, los beneficios de la inmunización contra el coronavirus no se reducen sólo a protegerles de la Covid-19, sino que van a permitir «que poco a poco puedan recuperar su normalidad diaria y disminuir los efectos que las restricciones y la situación sociosanitaria ha tenido sobre su enfermedad», señala el doctor.

Parkinson y embarazo

Dentro de ese 15% de nuevos casos de Parkinson que se detectan anualmente entre personas de menos de 50 años, aparecen algunos en mujeres que todavía están en edad fértil. Por eso el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (SEN) acaba de publicar en la revista Neurología un documento de consenso con el objetivo de facilitar el manejo diagnóstico y terapéutico de los trastornos del movimiento en esas mujeres.

Los neurólogos explican que «aunque la posibilidad de embarazo en personas que padecen la enfermedad de Parkinson es baja, ya que la enfermedad empieza a ser más frecuente en personas mayores de 50 años, el aumento de la edad gestacional de la mujer hace probable que esta circunstancia pueda incrementarse».

«Además, la repercusión en la calidad de vida de las pacientes diagnosticadas es mayor en aquellas menores de 45 años, por un mayor impacto a nivel familiar, personal y laboral», comenta la doctora Silvia Jesús Maestre.

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